26 Oct
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La diáspora haitiana puede contribuir al desarrollo nacional de múltiples maneras que van mucho más allá del envío de dinero a sus familiares. Su mayor potencial radica en la combinación de recursos financieros, conocimientos especializados, capacidades empresariales, redes internacionales, tecnologías y alianzas comunitarias para crear oportunidades económicas sostenibles en Haití.

El objetivo no es desalentar las remesas destinadas a la alimentación, la vivienda, la educación o la atención médica. Estas transferencias son esenciales. Por el contrario, se busca crear mecanismos adicionales y voluntarios mediante los cuales los miembros de la diáspora y las comunidades haitianas puedan asociarse para generar riqueza, crear empleos, reducir la pobreza y fortalecer la autonomía económica local.

Marco estratégico propuesto: cinco funciones complementarias de la diáspora haitiana

1. La diáspora como inversionista

Movilizar el ahorro voluntario y el capital de inversión mediante bonos dirigidos a la diáspora, participaciones en cooperativas, fondos de inversión comunitarios y asociaciones de capital, sujetos a una regulación adecuada y a mecanismos de protección de los inversionistas.

2. La diáspora como aliada del conocimiento

Movilizar a los profesionales haitianos residentes en el extranjero para apoyar la educación, la atención médica, la ingeniería, la agricultura, la tecnología, la estadística y la administración pública.

3. La diáspora como socia empresarial

Crear y desarrollar empresas conjuntas con empresarios haitianos, cooperativas, agricultores y organizaciones juveniles, dando prioridad a la participación local en la propiedad de las empresas y a la distribución equitativa de los beneficios.

4. La diáspora como facilitadora de conexiones internacionales

Facilitar el acceso a los mercados de exportación, compradores internacionales, universidades, instituciones de desarrollo, inversionistas y socios técnicos.

5. La diáspora como socia del desarrollo comunitario

Apoyar proyectos diseñados y definidos a nivel local, garantizando que los residentes mantengan una participación efectiva en la toma de decisiones sobre las prioridades, la ejecución de los proyectos y los mecanismos de rendición de cuentas.

Cómo la diáspora haitiana podría apoyar a Reciprocitas y a los Grupos de Ayuda Mutua (GAM)

En el marco de la iniciativa de Grupos de Ayuda Mutua (GAM) de Reciprocitas, la participación de la diáspora podría adoptar diversas formas complementarias:

  • Patrocinio de la protección social: Financiar ayudas condicionadas destinadas a los participantes elegibles, junto con actividades de alfabetización, aprendizaje de matemáticas básicas, educación cívica y formación profesional.
  • Alianzas empresariales: Contribuir a la creación de empresas comunitarias que ofrezcan a los participantes de los GAM oportunidades para generar ingresos.
  • Voluntariado técnico y profesional: Ofrecer formación, mentoría y asistencia para el desarrollo empresarial, tanto a distancia como de manera presencial.
  • Alianzas comerciales: Ayudar a los productores comunitarios a comercializar sus productos en los mercados haitianos e internacionales.
  • Inversión comunitaria: Apoyar proyectos productivos gestionados a nivel local que puedan alcanzar progresivamente la sostenibilidad financiera.

Para los participantes de los GAM, este enfoque podría fortalecer el modelo existente, basado en 20 horas semanales de participación en actividades productivas y 10 horas semanales de formación básica, manteniendo al mismo tiempo una distinción clara entre las transferencias condicionadas de protección social y los salarios derivados de una relación laboral.

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